Recuerdo la primera vez que vi “Magnani Aperta”, en aquel momento lo único que conocía de Anna Magnani eran los pequeños entresijos que Arantxa De Juan, con la misma pasión con la que habla sobre el oficio de actriz, me había adelantado algunos días antes.
“Magnani Aperta” es un viaje, un viaje directo al centro del corazón del personaje a través del corazón de la actriz, sin paradas intermedias. Un encuentro cara a cara con la verdad, desde que entras por la puerta del portal de la Calle Desengaño en Madrid, hasta que sales por la puerta del Palazzo Altieri de Roma.
La mente siempre busca palabras para definir todo, y lo he intentado varías veces cada vez que he visto la función… pero no puedo, porque la realidad es que no necesito definirlo, sentirlo allí ya es mucho más que suficiente. Vayan.
Ni recuerdo cuantas veces me he preguntado a mi mismo porqué quiero ser actor, pues bien; conocer a Arantxa De Juan como maestra allanó mi camino a la respuesta. Verle y sentirle viviendo a la Magnani con toda su verdad, me ha completado el puzzle, la última pieza que hace que todo cuadre.
He ido aprendiendo que ser actor requiere de valentía y generosidad , de honestidad y libertad, y de historias que contar para que sean recordadas y vuelvan al corazón, eso y mucho más es Arantxa De Juan, eso y mucho más es “Magnani Aperta”.
“Una mujer que dice la verdad es peligrosa”, sigue siendo peligrosa Arantxa, por favor.
PD. A finales de Marzo acaba este viaje, no lo duden, vayan y siéntanlo.
4/2/2020

